domingo, 22 de julio de 2012

300



Resulta difícil acercarse a una obra tan controvertida, provocadora e inclasificable, que ha generado tantas airadas reacciones y tan enfebrecidas defensas en todo el mundo tras su estreno.

300 no es el remake del peplum "El León de Esparta" ("300 Spartans") dirigido en 1962 por Rudolph Maté, y que parece ser que fue la inspiración de Frank Miller para su novela gráfica "300", en la que se basa el film.

300 tampoco es un peplum de nuevo cuño, de concepción clásica, surgido a la sombra de los éxitos del "Gladiator" de Scott, la "Troya" de Petersen o el "Alexander" de Stone.

Tampoco pretende ser un film histórico, que reconstruya los escenarios y hechos que originaron la Batalla de las Termópilas entre persas y espartanos en el siglo V a.C.

Al no ser esas sus pretensiones, resulta vacuo pretender juzgarlo bajo esas premisas.

¿Qué es entonces 300?

300 es sencillamente una enfebrecida adaptación del comic de Miller citado, que, si bien, respeta absolutamente la plástica y el grafismo cromático del mismo, consigue enriquecerlo, añadiéndole tramas secundarias que enriquecen la historia y sirven de respiro a la salvaje brutalidad de las batallas.

Es también un film innovador por su utilización de todos los recursos de la tecnología digital para evocar un pasado inexistente, un universo imaginario, que asombra por su concepción dinámica y plástica. En este sentido resulta fascinante el diseño de los títulos de crédito finales y su forma de romper con la tradicional bidimensionalidad de los comics.

Es, por último, una moderna revisión de innumerables leyendas épicas en la mitología: El enfrentamiento entre el Bien y el Mal, la Belleza y la Deformidad, lo Apolíneo y lo Dionisíaco, todo ello relatado con un salvajismo y una brutalidad perfectamente coreografiadas, conscientes de su función de espectáculo visual.

Zack Snyder parece asumir el carácter revolucionario y provocador de su film, llevando su peplum a la desmesura y haciendo de ésta, su señal de identidad, como ya hicieran en su momento, Baz Luhrmann, con su "Moulin Rouge" en relación al género musical, o Quentin Tarantino, con "Kill Bill" en relación al, ya de por si, desmesurado subgénero de las artes marciales, y quizá es en esa desmesura, donde radica su capacidad de fascinación.

TÍTULO ORIGINAL 300 (Three Hundred)
AÑO 2007




DIRECTOR Zack Snyder
GUIÓN Zack Snyder, Kurt Johnstad, Michael Gordon (Cómic: Frank Miller, Lynn Varley)
MÚSICA Tyler Bates
FOTOGRAFÍA Larry Fong
REPARTO Gerard Butler, Lena Headey, David Wenham, Dominic West, Vincent Regan, Rodrigo Santoro, Michael Fassbender, Andrew Tieman, Andrew Pleavin, Tom Wisdom, Tim Conolly, Tyler Max Neitzel, Mercedes Leggett, Peter Mensah, Eli Snyder
PRODUCTORA Warner Bros. Pictures / Legendary Pictures / Virtual Studio
WEB OFICIAL http://300themovie.com


SINOPSIS Adaptación del cómic de Frank Miller (autor del cómic de "Sin City") sobre la famosa batalla de las Termópilas (480 a. C.). El objetivo de Jerjes, emperador de Persia, era la conquista de Grecia, lo que desencadenó las Guerras Médicas. Dada la gravedad de la situación, Atenas consiguió convencer a Leónidas I, rey de Esparta, para que participase con los atenienses en la guerra contra los persas. Así, el rey Leonidas (Gerard Butler) y 300 espartanos se enfrentaron a un ejército persa que era inmensamente superior.
CRÍTICAS ----------------------------------------
"300 es una sangrienta película que se sumerge en sus propios excesos artísticos. No todas las personas, según edades y sexos, serán capaces de resistirla. (...) Puntuación: *** (sobre 4)." (Peter Travers: Rolling Stone)
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"Tempestuosa, ampulosa y visualmente arrebatadora" (Todd McCarthy: Variety)
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"Tan sangrienta como 'Apocalypto' y el doble de estúpida. (...) Su exhibición de músculos y su gruñido de auto-seriedad es más pesado que entretenido." (A. O. Scott: The New York Times)
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"Visualmente deslumbrante, en todo momento beligerante y vacía (...) es un nuevo estilo matizado con una pizca de sustancia. (...) Puntuación: *** (sobre 5)." (Will Lawrence: Empire)
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"Un espectáculo tan sorprendente como lo fue 'Matrix' en su momento. (...) el esquematismo del cómic, la estilizada violencia de Kurosawa y la épica gestual de la ópera conviven en esta descarga eléctrica. (...) Puntuación: **** (sobre 5)." (Luis Martínez: Cinemanía)
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"Entretenida y estética adaptación del cómic" (Carlos Boyero: Diario El Mundo)
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"Snyder ha sido fiel al fondo de 300, pero ha inyectado tantos anabolizantes en la forma que ha condenado el conjunto a la parálisis de una hiperrealista (y algo ridícula) figura de cera." (Jordi Costa: Diario El País)
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"La madre de todas las épicas. Una bella salvajada (...) Una reverencia a la épica y una patada a la historia, pero esto es el cine (...) Puntuación: *** (sobre 5)." (José Manuel Cuéllar: Diario ABC)
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"El espectáculo virtual es mucho mejor que los ofrecidos por 'Gladiator' o 'Alejandro Magno', pero el intento de darle gravedad y actualidad resulta superfluo y, a ratos, contraproducente. (...) Puntuación: ** (sobre 5)." (Francisco Marinero: Diario El Mundo)
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Obtuvo un enorme éxito de taquilla en todo el mundo, consiguiendo en Estados Unidos 71 millones de dólares en su primer fin de semana (el mejor resultado conseguido nunca por una película en el mes de marzo). Su recaudación final en USA superó los 200 millones de dólares. 
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sábado, 7 de julio de 2012

Ben Hur (1925)


Superproducción realizada por Fred Niblo ("La marca del zorro", 1920). Es la segunda adaptación al cine de la novela "Ben-Hur" (1880) de Lew Wallace. La primera, de 15/20 minutos, es de 1907. Se rodó en Italia (Anzio, Livorno y Roma), California (Inverson Ranch y Santa Catalina Island) y en los Culver Studios (CA), con un abultado presupuesto de 3,9 M dólares. Se estrenó para el gran público el 8-X-1927.

La acción tiene lugar en Jerusalén, Roma, Antioquía y Mar Mediterráneo, entre los años 1 y 33. Narra la historia de Judah Ben-Hur (Ramon Novarro), noble judío, nacido en torno al año 1, leal, desinteresado, honesto y bien parecido. Messala (Francis X. Bushman), arrogante, egoista y ambicioso, amigo de la infancia de Judah y jefe de las tropas romanas en Judea, le acusa injustamente de atentar contra la vida del nuevo cónsul romano. Le condena a galeras de por vida y cierra en prisión a la madre y hermana.


Pese a las incidencias de la producción, la obra ofrece una notable y grata fluidez narrativa. El relato se ajusta con mayor fidelidad a la novela que la versión de 1959. Contrapone las ansias de venganza de Ben-Hur con las enseñanzas de Jesús de Nazaret, en esta ocasión conocidas a través de sus propias palabras, que invitan al amor y al perdón. Cumplida la venganza, recupera su fortuna y con ella levanta dos legiones contra los romanos para proclamar rey de Judea a Jesús de Nazaret. Estos propósitos chocan con la opción por la paz de éste, que proclama que su reino no es de este mundo. La película, pese a ser muda, es una obra muy rica en sugerencias, que conmueve y emociona. El personaje de Ben-Hur, a cargo de Novarro ("Mata Hari", 1931), es mucho más simpático, cálido y próximo que el de Heston, hierático y distante. Nueve escenas fueron rodadas en color (2 colores). Son destacables la escena de la batalla naval (muy superior a la de 1959), la de los galeotes en la bodega, la de María el 24 de diciembre, el malicioso intento de seducción de Ben-Hur por la pérfida Iras (Carmel Myers), el beso en el suelo de Miriam (destinado al hijo que no quiere contagiar), la mujer adúltera, el camino de la Cruz, la de madre e hija en prisión, el terremoto y otras. La estética del film es ecléctica: se aproxima al barroco (María y María con el niño), modernismo (Iras en traje de gran gala), romanticismo (montañas del valle de los leprosos) y expresionismo (Miriam y Tirzah en prisión).
  

Primera adaptación de esta novela (sin contar el cortometraje de 1907), que para muchos, desgraciadamente, es desconocida.

Yo al menos no la conocía de su existencia hasta hace poco, y me picó la curiosidad. Igualmente, no me acuerdo de la versión más famosa de 1959, solamente la caída de la teja. Con lo que no puedo compararlas.

Esta me ha parecido sublime, genial en casi todos los aspectos. Quizás, lo que más sorprende es ver trozos de película en color en una película muda, con lo que el color vino después del cine sonoro ya se puede decir que es mentira!

Los escenarios son impresionantes.


Uno de los mayores espectáculos del cine mudo. Una obra en que la espectacularidad es una hemorragia incontenible, escenas de masas coreografiadas maravillosamente, una batalla navales rodada de forma sublime, que aún hoy no se ha podido superar, la carrera de cuadrigas a la altura de su predecesora de 1.959 de William Wyler, un portento del quedarse con la boca abierta, poseedora de un montaje colosal, que imprime de un ritmo descomunal al film. Le falla a mi modo de ver, mezclar la épica historia con la de Jesús, esto lastra la cinta, supongo que habrá que contextualizarlo en la época que se rodó, pero es que roza el ridículo en la parte de Ben-Hur que va a reclutar legiones para luchar por él, en este sentido está mucho mejor el Ben-Hur de Charlton Heston, ya que la bíblica historia está contada de un modo más subliminal, sin cargarse el peso de la película. Recomendable film a los que gusten de grandes espectáculos del cine mudo.


ÍTULO ORIGINAL Ben-Hur: A Tale of the Christ
AÑO 1925




DIRECTOR Fred Niblo
GUIÓN Carey Wilson & June Mathis (Novela: Lew Wallace)
MÚSICA Película muda
FOTOGRAFÍA Clyde De Vinna, René Guissart, Percy Hilburn, Glenn Kershner, Karl Struss (B&W)
REPARTO Ramon Novarro, May McAvoy, Francis X. Bushman, Betty Bronson, Kathleen Key, Claire McDowell, Janet Gaynor
PRODUCTORA Metro-Goldwyn-Mayer


SINOPSIS La acción se sitúa en el año 26. Los hebreos sufren una violenta represión a manos de Roma. Judah Ben-Hur, un joven judío, conversa con Messala, un antiguo amigo de la infancia que se ha convertido en centurión romano al frente de una de sus guarniciones. Sin embargo, ha pasado mucho tiempo desde entonces. Messala ya no es el mismo y la charla acaba en discusión.

jueves, 5 de julio de 2012

La última legión


TÍTULO ORIGINAL The Last Legion
AÑO 2007




DIRECTOR Doug Lefler
GUIÓN Jez Butterworth, Tom Butterworth (Historia: Carlo Carlei, Peter Rader, Valerio Manfredi)
MÚSICA Patrick Doyle
FOTOGRAFÍA Marco Pontecorvo
REPARTO Colin Firth, Ben Kingsley, Aishwarya Rai, Peter Mullan, Kevin McKidd, John Hannah, Iain Glen, Thomas Brodie-Sangster, Rupert Friend, Nonso Anozie, Owen Teale, Alexander Siddig, Robert Pugh, James Cosmo, Harry Van Gorkum, Lee Ingleby
PRODUCTORA Coproducción GB-Francia-Italia


SINOPSIS Caída del Imperio Romano, 476 d. C. La víspera de la coronación de Rómulo Augústulo, Odoacro, rey de los hérulos (Peter Mullan), llega a Roma para cerrar un acuerdo con Orestes (Ian Glen), pero éste rechaza sus exigencias. El día de la coronación, Ambrosino (Ben Kingsley), mentor y tutor de Rómulo, predice un gran peligro. Orestes, preocupado por la seguridad de su hijo, designa a Aurelio (Colin Firth), de la cuarta legión, para que lo proteja. Esa misma noche, Aurelio y sus legionarios tienen que defender Roma del ataque de las tropas de Odoacro, pero son derrotados y los bárbaros toman la ciudad. Tras la captura de Rómulo y su traslado a Capri, Aurelio intenta rescatarlo acompañado de sus hombres más leales y de un misterioso guerrero: la bella Mira (Aishwarya Rai). Tras liberar al emperador, el grupo emprende la búsqueda de la única legión que permanece fiel a Roma: la novena legión, que se encuentra en Bretaña.



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"Evoca a un montón de -mejores- películas en su intrincado recorrido que va desde el imperio romano a las leyendas artúricas, pero no ha cogido nada prestado que hubiera podido hacer el viaje disfrutable." (Neil Genzlinger: The New York Times)
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"Medio decente visualmente, la cinta tiene problemas en casi todos sus aspectos y líneas, empezando por el casting, pasando por su planteamiento y acabando por los diálogos. (...) Puntuación: ** (sobre 5)." (José Manuel Cuéllar: Diario ABC)
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"El buen plantel de actores ayuda a sobrellevar una función tan liviana como fácilmente olvidable." (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)
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"Para últimos fans del péplum familiar. Lo mejor: el rescate en Capri. Lo peor: la caminata alpina tipo El Señor de los Anillos. (...) Puntuación: *** (sobre 5)" (Fausto Fernández: Fotogramas)
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martes, 3 de julio de 2012

Cleopatra (1963)


Que largo y tortuoso camino ha tenido que recorrer “Cleopatra” para que le fuera reconocida su condición de obra maestra. Con el rodaje más caótico de la historia del cine, llevó al borde de la ruina a la Fox, casi acaba con la carrera de Joseph L. Mankiewicz, y marcó el final de una época y de una forma de hacer cine. Afortunadamente hoy nos quedan 243 maravillosos minutos, de lo mejor que se ha rodado nunca, y que corresponden al montaje final que dio por bueno el director que afirmaba que -Cleopatra fue concebida en situación de emergencia, rodada en estado de histeria y terminada con pánico ciego-, y es por eso que no deja de sorprendernos la serena belleza y la unidad de estilo que desprenden sus imágenes. Dos años de rodaje agotador, con un Mankiewicz que rodaba de día y trabajaba por las noches en el guión, “Cleopatra” es uno de los más fascinantes, lúcidos y magistrales estudios sobre la condición humana que se haya escrito nunca para la pantalla, de una absoluta coherencia con la trayectoria artística del director de “Eva al desnudo” -intelectual que siempre dio importancia capital a la palabra-, y que centra su atención en el drama personal e intimo de tres personajes ambiciosos y poderosos que tuvieron por unos instantes de la historia el destino del mundo en sus manos. Nunca nadie como Mankiewicz ha sido capaz de conseguir tan perfecto equilibrio entre la espectacularidad y el dibujo intimista de unos personajes capaces de amar más allá del amor. Nadie podía pretender hacer “cine de autor” dentro de los parámetros rígidos de una superproducción y conseguirlo. Milagro de creatividad en medio de la improvisación y el caos, “Cleopatra” cuenta con un extraordinario guión y una soberbia dirección de actores. Con dos gigantes de la talla de R. Burton -excelente Marco Antonio-, y de R. Harrison -un Julio Cesar irrepetible-, destaca sin embargo la sublime, desgarrada y escalofriante interpretación que una bellísima Elizabeth Taylor hizo de la Reina de Egipto. Autentico “tour de force”, de infinitos registros y matices, de una actriz gigantesca al servicio de un personaje, nos dejó el testimonio de su talento esculpido en celuloide de oro puro. Sin duda la última gran estrella. Una puesta en escena portentosa, un diseño de producción deslumbrante, un vestuario que ya es iconografía del cine y una banda sonora inolvidable del gran A. North, hacen de “Cleopatra” una experiencia única e irrepetible, culminada con ese impagable travelling con el que se cierra el film y el tiempo del Hollywood dorado, y que es mucho más que una cuestión moral. Imprescindible obra maestra intemporal, de visión obligada en V.O.S.


"Cleopatra" fue en su día la película con el rodaje más costoso y complicado de toda la Historia del Cine. Tras dos años de auténtico infarto (en los que el director original renunció, se desechó por completo el reparto original, aumentaban los dólares, Elizabeth caía enferma de neumonía, el traslado de Londres a Roma...), Joseph L. Mankiewicz (el autor de la excelente "Eva al desnudo") veía ¡por fin! terminada la que sería una magistral obra maestra que tradó, sin embargo, varias décadas en ser reconocida como tal.

Fue estrenada en 1963 con críticas bastante desfavorables. El peplum había alcanzado su plena madurez con cintas como "Quo Vadis?" o "Los diez mandamientos", consagrándose definitivamente con la inolvidable "Ben-Hur" de William Wyler. No obstante, "Cleopatra" fue acogida con frialdad. Elizabeth Taylor y Mankiewicz sufrieron el desprecio de la crítica; Rex Harrison fue el único en recibir elogios. El público, por su parte, apoyó la larga película, y acudieron entusiasmados a ver "Cleopatra". Acabó como la campeona de taquilla de 1963, por encima de "Tom Jones" o "Los pájaros". Recibió 9 nominaciones a los Óscar (incluyendo Mejor Película) yganó 4 estatuillas. Pero, con el tiempo, "Cleopatra" ganó popularidad y acabó colocándose como uno de los mejores ejemplos de lo que puede llegar a hacer Hollywood. Fue reconocida como una de las 100 mejores cintas de la Historia, y causó furor durante varios años.


 

"Cleopatra" es una biografía de la Reina de Egipto, su ambición, su amor y su reinado. Del trío protagonista, destaco por supuesto a una apasionada Elizabeth Taylor en el que ha sido (sin duda alguna) su papel más popular y logrado. Merecen también un reconocimiento Rex Harrison (en un gran papel de J. César) y Richard Burton como un erótico y noble Marco Antonio. La dirección de Mankiewicz es ejemplar, y gracias a él se elaboraron ese espléndido guión que contiene magistrales diálogos en una balanza entre el intimismo y la espectacularidad (la segunda obra maestra en este hecho fue "Espartaco"). El vestuario, la fotografía, la música y la dirección artística son colosales y fueron realmente complicados y costosos. Todo está perfecto; todo hizo que "Cleopatra" fuese una genial película.


 

El único punto que jugó en su contra fue el polémico y mediocre montaje. Poco a poco, los editores fueron desechando escenas y escenas (supongo que magistrales) del libreto original de Mankiewicz (que quería hacer dos partes de 3 horas cada una). Finalmente, resultó una cinta de 240 minutos rica en detalles y matices pero que deja una frustración por saber "¿y qué más había en las restantes 2 horas?". Lástima de que este material sea irrecuperable.

 

A pesar de ello... "Cleopatra" es una cinta redonda. Elaborada de forma ejemplar, supone una de las más arriesgadas apuestas de la Fox, que no recuperó los 44 millones de dólares invertidos. 

SINOPSIS El victorioso general Julio César se ve obligado a visitar Egipto para evitar la guerra civil provocada por la falta de entendimiento entre Cleopatra y su hermano, que comparten el poder en Egipto. César, cautivado por la inteligencia y belleza de la joven, la proclama reina indiscutible de Egipto y, tras el nacimiento de su hijo Cesarión, la convierte en su esposa.
CRÍTICAS ----------------------------------------
"Espectacular superproducción con varios montajes que repercutieron negativamente en su calidad. Liz Taylor está impresionante" (Fernando Morales: Diario El País)
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TÍTULO ORIGINAL Cleopatra
AÑO 1963
DIRECTOR Joseph L. Mankiewicz
GUIÓN Joseph L. Mankiewicz, Ranald MacDougall, Sidney Buchman
MÚSICA Alex North
FOTOGRAFÍA Leon Shamroy
REPARTO Elizabeth Taylor, Richard Burton, Rex Harrison, Pamela Brown, George Cole, Hume Cronyn, Cesare Danova, Kenneth Haigh, Roddy McDowall, Martin Landau, Robert Stephens
PRODUCTORA 20th-Century-Fox
PREMIOS 1963: 4 Oscars: fotografía, direcc. art., vestuario, efectos visuales. 9 nominaciones  

El signo de la cruz


Una de las más brillantes y polémicas películas históricas del épico Cecil B. DeMille, que ya en el cine mudo había dado muestras de su magna visión cinematográfica con títulos como Los diez mandamientos (1923) y Rey de reyes (1927). En esta ocasión, y sobre el texto de una obra de Wilson Barrett, nos cuenta la historia de cómo Nerón incendió Roma culpando de ello a los cristianos para justificar su persecución de cara al pueblo. Aunque lo más destacado de la función acabó siendo el latente erotismo mostrado por Claudette Colbert (como la malvada emperatriz Poppea), bañándose en leche de cabra ante la atenta y lasciva mirada de Nerón (un superlativo Charles Laughton).


Además, la película estaba repleta de orgías, sadismo y otras actividades sexuales, estrenándose íntegra ya que todavía no estaba instaurado el código censor. DeMille ya había dirigido una primera versión sobre el tema en 1914. Para este remake gastó 650.000 dólares, rodándola en tan solo ocho semanas. Constituyó un enorme éxito de taquilla y obtuvo una nominación al Oscar a la mejor fotografía (Karl Struss).

 DeMille era un director tan enérgico (o incluso más) que Ford, e infundía en sus rodajes una tensión que trascendía e impulsaba la acción con un ritmo vibrante que jamás desfallecía. Un buen ejemplo de esto es “El signo de la cruz”, rompedora en más de un sentido (casi “gore”), con el ínclito Fredric March (menudo carrerón) ejerciendo de macho alfa dominante. La película en sí retrata a la perfección los pormenores de la época, la visión de los cristianos como secta proscrita, y lo hace desde la dureza de lo que conllevaba (sin escatimar un ápice de violencia). Luego vendría LeRoy y nos ofrecería una versión más edulcorada y familiar. A la postre la moraleja es la misma, la fe inquebrantable más allá del dolor y el sufrimiento consigue la conversión del más incrédulo y escéptico (¿o tal vez fue el triunfo del amor sobre lo humano y lo terreno?). Con todo, altamente recomendable, para apreciar como se merece a un gran director. Excelente fotografía (gloriosas armaduras brillando al sol).

“El signo de la cruz”, de la que siempre se había dicho que como se hizo antes de que entrara en vigor la ley de censura que impuso el senador del Partido Republicano William H. Hays, conocida como el código Hays, Cecil B.DeMille realizó una película cargada de erotismo y de violencia con orgías y toda una serie de atractivos sensuales, que en realidad no es para tanto ni mucho menos.

Todo reside en la pericia de Cecil B. De Mille para insinuar y poner en pantalla el estímulo que hará que el espectador imagine y vea en su mente lo que no se ve en la pantalla. Unicamente, como siempre, hay más permisividad en el uso de la violencia y en los minutos finales en el circo romano, muy bien hecho por cierto.

Para mi gusto, lo mejor de la película es la fotografía sobre todo de los excelentes trajes de los romanos con armadura y la secuencia final en la que triunfa el amor sobre la muerte. Muy bien elegido el actor que hizo de Nerón, Charles Laughton, aunque prefiero el de Qwo Vadis, de Mervin Leroy con Peter Ustinov.


La famosa escena de Claudette Colbert que hace de Popea, la esposa de Nerón, bañándose en una piscina llena de leche de burra, sólo tiene de erotismo la cara de Popea, que es en realidad el elemento más sensual de toda la película, su cara. Lo demás son insinuaciones. El famoso tema de los pezones de la actriz mientras se baña es un visto y no visto insignificante.

La escena de la chica semidesnuda en el circo y el gorila que se acerca, no es nada porque se acerca y se cambia de escena y todo queda dicho por las caras de los espectadores romanos y por los gritos que se oyen, pero no se ve nada, al igual que la de la chica atada en horizontal para que se la coman cuatro cocodrilos, o los elefantes pisando las cabezas de los cristianos atados al suelo y el espectador se puede imaginar qué pasará pero no lo ve.

Toda la sensualidad de las llamadas orgías romanas se basa en trajes y sedas y en ese sentido es igual de efectiva su posterior película Cleopatra realizada después del código Hays y poco se tienen que envidiar en cuanto a sensualidad y no a erotismo que no lo hay.


La película recrea la vida bajo el Principado de Nerón. En ese trance, el Prefecto de Roma se enamora de Marcia, una joven cristiana. Pero, a su vez, en uno de los favoritos de Popea, la consorte del Emperador (Charles Laughton). Entretanto, se ve la predicación de Tito, discipulo de Pablo y la progresiva difusión del cristianismo, con sus seguidores reunidos en cónclaves secretos. También las salvajes costumbres circenses de Roma, luchas de gladiadores, mujeres contra enanos, y el lanzamiento de fieras sobre las personas, por ejemplo prisioneros cristianos. La película tiene buena indumentaria -no me convenció en cambio tanto la recreación del protagonista con aspecto del Dante, con una especie de capucha y laureles-. El ritmo es aceptable, pero tiene algunos altibajos, no logra ser tan atrayente como en otras películas del género. Por lo demás, escenas de elevado sadismo, como la de elefantes pisoteando personas, filmados con gran realismo, o una mujer sobre la que se lanza una manada de cocodrilos. En cojunto, se puede ver con algún interés.

TÍTULO ORIGINAL The Sign of the Cross
AÑO 1932




DIRECTOR Cecil B. DeMille
GUIÓN Waldemar Young & Sidney Buchman
MÚSICA Rudolph Kopp
FOTOGRAFÍA Karl Struss (B&W)
REPARTO Fredric March, Charles Laughton, Claudette Colbert, Elissa Landi, Ian Keith, Vivian Tobin, Nat Pendleton
PRODUCTORA Paramount Pictures
PREMIOS 1933: Nominada al Oscar: Mejor fotografía


SINOPSIS Imperio Romano, siglo I d. C. Después del gran incendio de Roma, el emperador Nerón, decide culpar a los cristianos y publica un edicto por el cual todos ellos deberán ser arrestados y enviados a la arena del circo. Entre los detenidos se encuentran dos viejos cristianos y la hermosa hija de uno de ellos, de la que se enamora Marcus: el más alto funcionario de Roma.
CRÍTICAS ----------------------------------------
"Gran película que sufrió las consecuencias de la entrada en vigor del código de censura de Hays" (Fernando Morales: Diario El País)
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Cleopatra (1945)


El director estadounidense de origen rumano George Pascal tuvo durante su vida una relación especial con el teatro y más concretamente con uno de los mejores dramaturgos del pasado siglo XX, George Bernard Shaw. Precisamente de la pluma de Shaw salieron las dos obras de Pascal más importantes "Pygmalion"; y "César y Cleopatra". 

Esta última obra fue estrenada en 1946 teniendo una discreta acogida. Se trata de una película interesante, con algunos de los mejores actores del momento, como el actor británico Claude Rains, el famoso policía francés de "Casablanca" y sobre todo Vivian Leigh que dedicada en exclusiva al teatro desde "Lo que el viento se llevó" y "Los puentes de Waterloo", hacía seis años, volvió a la pantalla grande ya que se trataba de una adaptación de teatro y en el fondo era más de lo mismo. Es por lo tanto una de las pocas ocasiones que podemos contemplar a esta bella y magnífica actriz. Destaca también la presencia de un jovencísimo Stewart Granger que suponía su debut cinematográfico.

La película narra las peripecias de César en Egipto y sus abatares en la corte, con las intrigas políticas propias del tema.

En la película destaca especialmente los decorados y su color en las que nada tiene que envidiar a las grandes películas de romanos como "Quo Vadis" o "Ben Hur".

Sin embargo la historia ha envejecido mal, ya que no nos resultan creíbles los protagonistas, van como disfrazados, y el marco histórico y geográfico parece una excusa para hablar de problemas más europeos y culturalmente más modernos.

A pesar de ello, película recomendada a quién les guste el cine de diálogos, teatral, con buen color y vestuario pero abstenerse de aficionados al cine histórico o de aventuras que les defraudará.

En definitiva película correcta que con el tiempo ha perdido su razón de ser y que en algunos momentos sonroja por el eurocentrismo de su puesta en escena utilizando un marco egipcio.


Cesar y Cleopatra, Egipto, la esfinge, el Nilo, Alejandría con su famosísimo faro y su celebérrima biblioteca. Elementos atractivos y cautivadores todos ellos... Pero, la cosa no acaba de funcionar. ¿Porqué? La respuesta no está tan clara, máxime si añadimos la interpretación de Vivien Leight y Claude Rains, dos grandes del cine, sin duda.

La superposición del cine a la realidad histórica es inevitable. Estoy por afirmar que las cosas no "son" como en realidad sucedieron sinó como fueron mostradas por el cine (el entrecomillado es para demostrarles que mi grado de locura sigue estando dentro de límites razonables) y en esta película, tanto Julio Cesar como Cleopatra se apartan de las imágenes habituales y preconcebidas. Esta es una apuesta arriesgada por parte de Gabriel Pascal quien trata de ajustarse a la obra de Bernard Shaw, tanto en lo que respecta al "diseño" de sus principales personajes como en su respeto al medio para el que se concibió: el teatro.  


 Nos sorprende la imagen de una Cleopatra infantil y dominada, absolutamente desconocedora de sus poderes régios, lo mismo que se nos hace extraño un Cesar tan insensible a los encantos orientales de su anfitriona. La madurez no resulta suficiente explicación. Todo lo contrario, los años y la gloria de un Cesar se me antojan irresistibles por muchos Marco Antonio platónicos que puedan existir. Tal vez el tema haya que buscarlo en las lindes de lo prohibido. A este respecto, ver al Cesar lanzarse al agua desde el faro diciéndole a Apolodoro (Stewart Granger) "recógeme con tus aletas, corazón", pues deja una incógnita en el aire...

El hecho de que el propio Bernard Shaw controlase el rodaje y la fidelidad a su obra probablemente impidió alguna que otra modificación mas cercana a la galería como se suele decir. Algún inicio de romance o similar. De hecho el público no respondió como se esperaba y, siendo una de las producciones británicas más costosas de su época, no recuperó lo invertido. El excesivo espíritu teatral y unos personajes no demasiado creíbles lastraron la obra a pesar de contar con unos diálogos excelentes, un color más que interesante y un vestuario correctísimo. Tengase en cuenta además que, el hecho de rodarse en plena II guerra mundial, no facilitó precisamente las cosas y tuvieron que currárselo y mucho.


TÍTULO ORIGINAL Caesar and Cleopatra
AÑO 1945




DIRECTOR Gabriel Pascal
GUIÓN George Bernard Shaw (Teatro: George Bernard Shaw)
MÚSICA Georges Auric
FOTOGRAFÍA Freddie Young, Jack Cardiff, Jack Hildyard
REPARTO Vivien Leigh, Stewart Granger, Claude Rains, Cecil Parker, Flora Robson, Francis L. Sullivan, Ernest Thesiger, Basil Sydney
PRODUCTORA The Rank Organisation Film / United Artists
PREMIOS 1946: Nominada al Oscar: Mejor dirección artística (Color)


SINOPSIS Poco después de haber ocupado el trono de Egipto, la bella Cleopatra recibe la visita del general romano Julio César. La relación amorosa que se establece entre ellos tendrá también provechosas repercusiones en el terreno político y militar.

lunes, 2 de julio de 2012

Cleopatra (1934) Cecil B. DeMille


Cecil B.DeMille narra en esta obra la historia de Cleopatra y sus diversas conexiones (sentimentales, de poder) con Roma con un sentido del ritmo y de lo visual efervescente.

En este filme nada es rutinario, todo rezuma pasión, belleza, exotismo... A DeMille no le interesa demasiado la veracidad de los sucesos históricos sino que los adapta para realizar una obra artística que refleja su sensual concepto de la narración cinematográfica.

Claudette Colbert realiza una interpretación excelente, evolucionado desde la inicial poca experiencia a la amargura. Adicionalmente cabe resaltar en especial las escenas del asesinato de Julio Cesar, la de la seducción de la protagonista a Marco Antonio y la de la frenética guerra entre Egipto y Roma. Obra atrayente, sintética, exuberante, con buenas interpretaciones, no obstante adolece de cierta falta de profundidad (atribuíble al guión; principalmente en lo que a la descripción de algunos personajes y situaciones se refiere) en determinados instantes que le impiden alcanzar la categoría de obra maestra.

 Aún no siéndolo, y a la espera de profundizar más en su metraje. Cleopatra de Cecil B.De Mille resulta sin duda una sublime obra cinematográfica especialmente disfrutable para los amantes del cine artístico y apasionado.


Superproducción histórica de Cecil B. DeMille (1881-1959). El guión, de Waldemar Young y Vincent Lawrence, desarrolla un argumento de Bartlett Cormack, basado en hechos históricos libremente dramatizados. El film se rueda en exteriores de CA (El Segundo y Muro) y en los platós de Paramount Studios (Hollywood). Nominado a 5 Oscar, el film gana uno (fotografía). Producido por Cecil B. DeMille para Paramount, se estrena el 5-X-1934 (EEUU).

La acción dramática tiene lugar en Alejandría (Egipto), Roma, Accio (Grecia) y otras localizaciones, entre los años 48 y 30 DC. La reina Cleopatra VII de Egipto (69 AC-30 AC), dispuesta a defender la soberanía e independencia del reino, no duda en emplear su atractivo y su poder de seducción, para manejar a su conveniencia los más altos cargos de Roma, Julio César (William) y Marco Antonio (Wilcoxon). En la batalla naval de Accio (2-IX-31 AC), sus tropas y las de Marco Antonio son derrotadas por Octavio. Cleopatra es manipuladora, caprichosa, atractiva, sensual y poderosamente seductora. Julio César es austero, fuerte, rudo, sincero, aficionado a las innovaciones mecánicas para usos militares (lanzadoras de flechas, de bolas de fuego...), la puntualidad y la diligencia. Siente pasión por el ejercicio del poder y la conquista de nuevos territorios. Goza de un sutil y agudo sentido del humor. Las preferencias de Marco Antonio son la bebida, la vida ociosa, la indolencia, los juegos de seducción y de amor y el lujo.


El film suma drama, historia, romance y guerra. El realizador se apoya en referencias históricas muy conocidas y míticas que usa como marco para el desarrollo de un relato melodramático con toques trágicos. Sobre esta base construye un film espectacular, comercialmente atractivo y capaz de movilizar a un público mayoritario. No le interesan los hechos históricos, que toma en su versión más plana, superficial y comercial, sin añadirles ninguna acotación analítica. Extrae de ellos un relato melodramático destinado a complacer los gustos populares menos exigentes. Con todo, la obra se presenta dotada de una memorable espectacularidad, un ritmo narrativo muy satisfactorio, una atractiva sensualidad y un admirable efectismo.

Al servicio de la espectacularidad emplea a 8.000 extras, unos decorados monumentales, unos pomposos movimientos de grúa y vistosas escenas multitudinarias. Cuida con particular atención la sensualidad de las escenas, que convierte en animados festines de baile, música, vino, lujuria y gula, sin cruzar nunca los límites de su estricta concepción mormónica de lo socialmente admisible. Presenta a Claudette Colbert como la mujer más hermosa, atractiva y seductora. Al servicio de este objetivo pone un vestuario brillante y de gran sensualidad, que somete a constantes cambios de formas, diseños y colores.

DeMille luce gran habilidad en la creación de escenas de masas. En unos casos las combina con la espectacularidad: entrada de César y Cleopatra en Roma, llegada de César al Senado, anuncio público de la muerte de César, etc. En otras ocasiones combina la grandiosidad con la acción: batalla naval y batalla terrestre de Accio, destierro de Cleopatra al desierto de Siria, asesinato múltiple de César, etc. Algunas escenas multitudinarias se combinan con fiestas fastuosas: fiesta de Calpurnia en Roma, fiesta de Cleopatra en Alejandría, espectáculos festivos en el interior de la nave de Cleopatra en la travesía a Alejandría, etc.

Incorpora escenas blancas de punzante erotismo, como la de las muchachas disfrazadas de tigresas sometidas y dominadas por un domador. Es rica en sugerencias eróticas la secuencia de la seducción de Marco Antonio en la nave de Cleopatra. Hace uso de apuntes crueles, como la gran rueda de púas que aplasta a los guerreros en la batalla de Accio, rostros ensangrentados y desfigurados por la lucha, el ensañamiento en el asesinato de César, etc. Ofrece dos planos submarinos sorprendentes, que acompañan la batalla naval de Accio. Añade un punteado de humor ligero y sofisticado, con referencias a la muerte, los envenenamientos de Cleopatra, los cambios de calendario introducidos por César, los malos augurios, etc.

Es el séptimo film sonoro del realizador, que se adaptó con rapidez y comodidad a las nuevas técnicas. Formó parte del lote de films vendidos por la Paramount a la Universal en un momento de dificultad económica. Otros films dedicados a la figura de Cleopatra son “César y Cleopatra” (Pascal, 1945), “Las legiones de Cleopatra” (Cottafavi, 1959), “Cleopatra” (Mankiewicz, 1963) y “Marco Antonio y Cleopatra” (Heston, 1972).

La música, de Rudolph G. Kopp ("El valle de la venganza", Thorpe, 1951), envuelve la acción en una atmósfera sonora de musical americano ingenuo y grandilocuente. La fotografía, de Victor Milner ("Union Pacífico", DeMille, 1939), en B/N, combina planos generales que resaltan la espectacularidad con planos medios y primeros planos más bien intimistas. La cámara se mueve con diligencia sin escatimar desplazamientos vertiginosos. El vestuario y los decorados interiores reproducen la estética de la “Belle Époque”, con añadidos orientalizantes (tocados egipcios, figuras de leonas...). Colbert pone de manifiesto sus dotes de gran actriz.

Restaurado digitalmente, el film elogia la alegría de vivir, los juegos de seducción, la capacidad de resistencia, la lucha por la independencia, el gusto por el espectáculo y el amor verdadero.

TÍTULO ORIGINAL Cleopatra
AÑO 1934




DIRECTOR Cecil B. DeMille
GUIÓN Waldemar Young & Vincent Lawrence
MÚSICA Rudolph Kopp
FOTOGRAFÍA Victor Milner (B&W)
REPARTO Claudette Colbert, Warren William, Henry Wilcoxon, Joseph Schildkraut, Gertrude Michael, Ian Keith
PRODUCTORA Paramount Pictures
PREMIOS 1934: Oscar: Mejor fotografía. 5 nominaciones


SINOPSIS En el año 48 A.C., Cleopatra da la bienvenida a Julio César. La llegada del mandatario romano mejorará su posición, a la vez que la de César. Cuando éste muere, Cleopatra se sentirá atraída por Marco Antonio. Su romance será una fuente inagotable de problemas.